Hace tiempo que quería tener un terrarium de cactus, y después del éxito de nuestro primer terrarium, hace unos días por fin nos decidimos a hacerlo. Lo malo es que hemos hecho tres y ninguno será para nosotros: este mes de septiembre está lleno de cumpleaños en nuestra familia, así que hemos decidido regalarlos.
Según lo que tengo entendido, los cactus son bastante fáciles de mantener, no necesitan mucho riego, aunque sí luz, por lo que creo que serán una buena opción para tener en terrarium.

Para hacerlos, necesitaremos recipientes de vidrio, cactus, tierra para cactus, piedras y rotuladores permanentes.
Como el recipiente de vidrio no tiene agujeros para que la planta pueda drenar el agua sobrante, se coloca una capa de piedras que evitará que las raíces se encharquen. Lo bueno de plantar cactus es que tampoco necesitan mucha agua, con lo que será más fácil evitar que esto pase.
Luego, colocamos la tierra especial para cactus. Hacemos un pequeño agujero y plantamos el cactus con cuidado. Llenamos con más tierra y regamos un poco para que la planta se asiente.

En nuestro caso, como eran para regalar, hemos decidido poner el nombre de la persona a la que iban destinados. Mateu, con su letrilla, ha hecho los honores. Y, como mis hijos no son nada dibujantes, no han querido hacer nada más, pero aquí está la gracia: decorar al gusto de cada uno.