Ya tenemos nuestro tió en casa y hemos querido hacerle unos amigos para que no se sienta tan solo. Hemos cortado pequeños tions de unas ramas de árbol que cogimos en un paseo por el bosque y les hemos pintado la cara, puesto la barretina y pintado la cara.
Hemos hecho lo mismo con unos corchos, a los que hemos clavado unos palillos para hacerle las patas.
Ahora sólo hay que darles de comer para que engorden y caguen regalos!


¡Qué auténticos estos tiós! Nosotros solamente hemos puesto el calendario de adviento, ¡y tarde! El otro día fuimos a la fira de Santa Llúcia y estaba a tope.
jajaja, pues seguro que el Tió estará encantado con sus nuevos amigos!!